Prólogo de un imposible

Hoy te he soñado desvistiendo de dudas las noches más frías que hay en abril. Dibujando en la arena un futuro incierto, amenazado por el viento, incrédulo, que lucha por arrasar todo a su paso, con la escusa caprichosa de que él nunca tuvo a alguien que le bailara, como quien baila el agua dejándose llevar por un verano atemporal. Te he soñado desnudo, pidiéndome a gritos un segundo asalto, una prórroga, aunque sepas que el partido ya está ganado, que siempre lo ganamos, pero me has pedido que saque el sombrero de vaquera, que necesitas que monte una fiesta en tus caderas. Que te monte. Sin más. Que la vida es una carrera y quien no se corre es porque no quiere. Y yo, quiero correrme contigo. 

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s